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viernes, 1 de noviembre de 2013

EL DERBI DE LA INESTABILIDAD

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Rašović, ahora técnico de Partizan, disputa un balón con Milan Obradović

Este sábado 2 de noviembre el Marakana volverá a acoger un nuevo duelo entre los dos gigantes de Belgrado. Por la situación de ambos, podríamos calificar este nuevo derbi como el de la inestabilidad. Ambos, Partizan y Crvena Zvezda, se encuentran en una profunda crisis en su juego, algo que se plasma en los resultados: las victorias carecen de autoridad y ambos se han dejado puntos ante rivales de menor calibre. Si bien puede apreciarse un ligero crecimiento de clubes medios (Čukarički, Radnički Niš, Napredak…), las diferencias nominales entre plantillas son abismales. La situación ha puesto en cuestión la situación de ambos técnicos, Rašović y Stojanović, y conforme a los últimos reportes el resultado del derbi decidirá sobre la continuidad de ambos. Las últimas piezas del puzle son las aficiones y directivas. En ambos clubes se mantiene la lucha de egos en los despachos, la ausencia de quórum y las divisiones internas, algo especialmente significativo en el caso de Crvena Zvezda. La situación económica de los rojiblancos apenas ha cambiado con respecto al pasado año, y la deuda total asciende a 45 millones de euros pese a las ventas. Los jugadores en carta abierta han declarado carecer de las condiciones más básicas y han asumido que la directiva no les apoya en una lucha histórica, recuperar el cetro nacional tras seis años. Este objetivo se presenta como una máxima para esta temporada, algo que nos conduce directamente a la afición, hambrienta de títulos y cuya presión sobre los jugadores ha resultado determinante, no en lo positivo, en los últimos meses.

El balance del mercado veraniego es notoriamente negativo. Comenzando por Crvena Zvezda es significativo que el fichaje más caro, el nigeriano Onyilo, lucha por ser el tercer delantero del equipo. La mayoría de contrataciones se han realizado sin planificación previa, el oberbooking es evidente y ha afectado al crecimiento de talentos incorporados del fútbol base (Lazić, Savićević, Mihajlović). Kovačević, mediocentro defensivo, y los volantes Ninković y Pečnik son la cara positiva de las transferencias estivales. La situación para Partizan no ha sido distinta: las contrataciones han sido a coste cero, pero unicamente Obradović
merece a día de hoy ser calificado de refuerzo. El equipo sufre en defensa, cuenta con jugadores de rendimiento irregular en una zona clave como la medular y cuenta únicamente con dos puntas en la plantilla.

A la crisis en el juego de ambos conjuntos se suma la gran dificultad de ambos para concretar y finalizar las jugadas. A día de hoy, Crvena Zvezda sigue dependiendo de los desplazamientos y el golpeo de Milijaš, la calidad y creatividad de Ninković, la movilidad y capacidad para atacar el espacio de Dauda y las potentes incorporaciones de Vešović y Mijailović. Por su parte, Partizan aún se ampara en el buen hacer del veterano Ilić, director del juego, y en el dinamismo del actualmente mejor jugador del equipo Miloš Jojić. Las paradas decisivas de Stojković y la velocidad del extremo Andrija Živković, la sensación del inicio de temporada, son otros de los actualmente escasos argumentos del vigente campeón.

El derbi tendrá varias ausencias.
El mencionado Kovačević, pivote de Crvena Zvezda y hombre clave por su agresividad para recuperar balones y cubrir terreno, junto a Lazović y Rakić (de conocida larga duración) son las destacadas en el equipo rojiblanco; Ninković, que sufrió una contusión el pasado fin de semana, forzará para jugar con una máscara protectora y firmando un acuerdo con la Federación de que lo hará bajo su responsabilidad. Partizan por su parte tiene mayores problemas por la baja forma de alguno de sus jugadores (Aksentijević, Malbašić, Grbić) que con las propias lesiones.

Se enfrentan 1º y 4º en un escenario envidiable, donde el ambiente estará a la altura, pero el resultado, teniendo en cuenta la irregularidad de ambos equipos en las disputadas 10 jornadas, no parece permitir conclusiones válidas a largo plazo y en lo respectivo a la batalla por el título.

viernes, 17 de mayo de 2013

FÚTBOL ES FÚTBOL

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El derbi de Belgrado es, por definición, uno de los encuentros más calientes del planeta. Este sábado el JNA volverá a presenciar el choque entre los dos gigantes serbios y en juego estará un título histórico, para uno y para otro. Partizan suma 24 títulos nacionales y sumando un nuevo título igualaría los 25 de Crvena Zvezda. Para el conjunto rojiblanco, por su parte, supondría romper 5 años de dominación del eterno rival y coronarse en el que está siendo el año más duro de su historia reciente. El partido se  celebrará en un ambiente enrarecido, y es que según cierto sector de la opinión pública, tanto el derbi como el campeonato están decididos de ante mano. Los actores en esta teoría son el político más influyente del país, el Vicepresidente del Gobierno Aleksandar Vučić, y el Presidente de Partizan Dragan Đurić. El primero es un reconocido aficionado de Crvena Zvezda y uno de los protagonistas de los cambios en el club del pasado diciembre y la llegada a la presidencia de este de la leyenda viva del fútbol serbio e icono de la entidad Dragan Džajić. El segundo es un hombre de negocios y economista involucrado en varios casos de privatización, investigados por los organismos estatales. El resultado es un hipotético pacto entre ambos por el que Partizan cedería el título al eterno rival y esto se sellaría nada menos que en un derbi en su propia casa. Una locura sobre el papel. Tanto así que jugadores, entrenadores, funcionarios y leyendas de ambos clubes han declarado a la prensa lo impensable que resulta el simple rumor. No puede negarse pese a todo la influencia directa de esto en los jugadores de Partizan, que han llegado a recibir amenazas de sus propios aficionados. Historias como esta son partes de la idiosincrasia del pre y post de un partido que volverá a paralizar la región. Vujadin Boškov acuñó en su momento la frase “fútbol es fútbol”, y el césped volverá a ser la medida para los dos mejores equipos del país.

El vencedor del partido será casi con toda seguridad campeón de Serbia. Partizan afronta el partido en su casa y con dos puntos de ventaja sobre el rival, pero ha dejado escapar nueve en jornadas anteriores. El cambio de entrenador ha supuesto un impacto positivo en la plantilla, sumándose a esto la recuperación de Lazar Marković de la lesión que le tuvo apartado de los terrenos de juego desde el pasado invierno. Vuk Rašović contará con todos sus efectivos para el partido con un mensaje: Partizan no sabe salir a empatar y atacará desde el primer minuto. Las dos jornadas tras el derbi enfrentarán al vigente  campeón con el ya descendido Smederevo como visitante y con el Spartak en casa, por lo que un triunfo o eventualmente un empate podrían sellar  el sexto título consecutivo de forma definitiva. Para Crvena Zvezda haber llegado hasta aquí a esta distancia ya es un logro considerable, pero no se conformará y buscará el único resultado que le daría la primera plaza: la victoria. Se presenta una oportunidad histórica al haber recortado 9 puntos pese a que, citando a uno de sus vicepresidentes “Zvezda está en el ataúd y solo espera su entierro”. La desastrosa situación económica del otrora campeón de Europa hacía impensable competir por el título hace apenas un par de meses. Ocho victorias consecutivas permiten soñar ahora a un equipo jovencísimo al que Ricardo Sá Pinto ha parecido resucitar desde su llegada. Ricardo Corazón de León, como se le conoce desde su época en Portugal por su carácter luchador y su energía, se ha ganado al Marakana desde el trabajo y la absoluta dedicación al club. Además, ha salido airoso a la hora de lidiar con jugadores que acumulan meses sin recibir el salario y se ha esforzado para mantener al equipo con los pies en el suelo pese a la racha de resultados positivos, algo que le preocupa especialmente de cara al choque del sábado. Crvena Zvezda recibirá tras el derbi a Sloboda, equipo sin necesidades en la tabla pero que pretende seguir demostrando que es uno de los conjuntos más serios de la élite, y visitará a Vojvodina en Novi Sad, también sin necesidades pero que nunca vende su orgullo a los grandes de la capital.

En cuanto al juego de ambos equipos, el nivel demostrado está muy por debajo de lo esperado. Partizan lo ve reflejado tanto en sus resultados negativos como en sus últimas victorias, donde en muchos momentos claves el portero Stojković se erigió como una muralla salvando al equipo.  Crvena Zvezda acumula ocho victorias, pero también mira hacia su portero Bajković como héroe de gran parte de ellas. El equipo pese a todo ha mejorado su rendimiento en defensa, que resultaba preocupante durante el primer tramo de temporada y entrada del segundo. En ataque ha despuntado el extremo Lazović, que tras una temporada gris empieza a mostrar su mejor cara favorecido por la preferencia de Sá Pinto de volcar el juego en las bandas de su 4-2-3-1, y el delantero centro Dauda, completísimo, un auténtico acierto del director deportivo Zoran Stojadinović. Partizan, por su parte, cuenta con cuatro grandes nombres en su delantera: Lazar Marković, Mitrović, Šćepović y Kojić. El primero partirá desde banda, derecha o preferiblemente izquierda, mientras que los tres posteriores se disputaran las dos plazas en el 4-4-2 de Rašović. Se trata de cuatro delanteros de perfiles distintos que abren un abanico de posibilidades al técnico local. La figura de los capitanes, por su parte, tiene especial importancia en ambos conjuntos. Saša Ilić es el cerebro en la medular blanquinegra. Es el corazón y líder del equipo, resulta difícil imaginar Partizan sin él pese a sus 35 años. Milijaš a sus 30 años en su regreso de Inglaterra dirige a Crvena Zvezda desde el mediocentro o la mediapunta, en largo o en corto, y su golpeo de balón sigue desatando la locura en la tribuna norte del Marakana.

Los últimos tres derbis decisivos en cuanto a la primera plaza se jugaron en los años 2011, 2010 y 2000. En dos de ellos resultó vencedor Partizan; en uno Crvena Zvezda. El 23 de Abril de 2011 los de Prosinečki llegaban al derbi sumando ocho victorias consecutivas y empatado a puntos con Partizan, pero el ganés Tagoe con un solitario gol decidió a favor de los blanquinegros, que no desaprovecharían su ventaja y sumarían el título a sus vitrinas. El 8 de Mayo de 2010, el centrocampista de Partizan Radosav Petrović decidió un derbi envuelto en la polémica arbitral y el trofeo iría a parar al JNA. El último triunfo decisivo de Crvena Zvezda fue el 2 de abril de 2000, una victoria por 2-1 que no resultó decisiva de forma inmediata, pues ambos equipos se igualaron a puntos, pero que Partizan la convertiría en trascendente tropezando tres jornadas después empatando 1-1 ante Železnik.

Se prevee un ámbiente a la altura el sábado, y la tribuna destinada a los aficionados de Crvena Zvezda ya está llena al completo. Los populares delije han dado una lección de fidelidad a su equipo aún cuando la diferencia era de 11 puntos, acudiendo de forma masiva tanto como locales como a las salidas. Pese a las fracturas internas en la afición de Partizan, el club ha apelado públicamente a la acudida masiva para empujar al equipo hacia el sexto título consecutivo. 90 minutos deciden una temporada a partir de las 19:30 este sábado.

viernes, 16 de noviembre de 2012

CZ - PARTIZAN: URGENCIAS, CRISIS Y JUVENTUD EN EL DERBI ETERNO

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El próximo sábado el Marakana de Belgrado volverá a acoger el derbi, 90 minutos que paralizarán a un país y por los que se espera durante meses. Crvena Zvezda recibirá a Partizan en plena tormenta institucional y a 8 puntos de este en la clasificación, consciente de que una derrota  podría dejar el campeonato prácticamente sentenciado. En plena crisis de resultados y mientras los cimientos del club se tambalean, la plantilla que dirige  Aleksandar Janković no sólo enfrentará a once contrarios, y es que la presión viene siendo el peor enemigo del equipo en los últimos tiempos. Tras la dimisión del hasta ahora presidente Vladan Lukić, el club decidió el pasado martes en reunión de urgencia formar una junta provisional con el objetivo de estabilizar la situación en lo posible hasta la convocatoria de elecciones. Al frente de este grupo se encontrará un auténtico ídolo de la afición y posiblemente mejor jugador serbio de la historia, Dragan Džajić. En la mencionada reunión se hizo alusión a la situación económica del club, que resulta alarmante, y es que la deuda de casi 60 millones de euros ha hecho al Estado decidirse a intervenir para evitar la desaparición de una de las instituciones más representativas de la región. Volviendo a lo deportivo, bajo la batuta del joven técnico, Zvezda resulta menos espectacular que el pasado año, el juego de control y posesión implantado por Prosinečki ha dado paso a un 4-1-4-1 más prágmatico, en el que Milijaš se erige líder y Mudrinski matador. Pese a todo, Bajković no mantiene su portería a 0 desde la sexta jornada y la defensa se muestra más vulnerable que nunca. En cuanto al centro del campo, Milivojević se ha convertido en titular indiscutible en detrimento de un Mijailović abocado a la suplencia, pero que curiosamente sigue en los planes del seleccionadar nacional. Pero la preocupación principal no es otra que Darko Lazović, probablemente uno de los jugadores más desequilibrantes del campeonato y la teórica figura del conjunto rojiblanco. El equipo le echa de menos como hombre resolutivo en el uno contra uno y decisivo en los metros finales, y su chispa parece haber dado paso a una continua apatía, que condujo a la afición a despedirle con una sonora pitada la pasada semana. Desde el club se asegura que sólo en caso de ganar y reducir la distancia respecto al máximo rival el actual entrenador tendría asegurada su continuidad, y el nombre de Miodrag Božović, actualmente entrenador del FC Rostov, ya se ha filtrado a la prensa como posible sustituto. Un último dato, este para el optimismo: Crvena Zvezda se impuso en los anteriores tres derbis, dos en semifinales de Copa y uno en la segunda vuelta del pasado campeonato.

Expuesto lo anterior, no parece precipitado afirmar que Partizan llega en un momento mucho más favorable. Líder destacado y con una sola derrota en el campeonato, ha demostrado poder competir en la doble derrota ante el Inter, poniendo en dificultados al no hace tanto Campeón de Europa. Con un once compuesto por jugadores jóvenes producto del fútbol base, los de Vermezović buscarán el asalto a Marakana con el objetivo de sentenciar el campeonato. El propio Vermezović buscará su primera victoria ante el máximo rival, ya que en su anterior mandato no fue capaz de hacerlo en cinco partidos (3E, 2D). Una figura brilla con luz propia en el equipo blanquinegro: Lazar Marković. El jugador ha dejado atrás meses grises en cuanto a rendimiento para alzarse como el mayor argumento ofensivo. Asume responsabilidades, se ofrece y se muestra activo en toda la línea de 3/4. Pese a poder ocupar varias posiciones en el ataque, incluida la de hombre más adelantado, parece asentado en banda izquierda, donde se muestra eléctrico en sus diagonales interiores, con su endiablado cambio de ritmo y sus no escasos recursos técnicos. No sólo resulta decisivo a la hora de definir y ha demostrado ser un gran pasador, con cinco asistencias en lo que va de curso. El gran ausente será Vladimir Stojković, ex portero de Crvena Zvezda, cuyo fichaje el pasado 2010 por Partizan es considerado como una traición por los “Delije”. Tampoco parece que el internacional por Sierra Leona Medo dispute el encuentro, debido a su continuo tira y afloja con la directiva para la renovación de contrato. Por otra parte, el capitán e ídolo de la afición “grobari” estará recuperado de su lesión y su experiencia debería resultar clave para guiar a Partizan hacia un nuevo reto.

El siglo volverá a tener su partido, 90 minutos paralizarán Belgrado el sábado a las 19:00. En juego, algo más que tres puntos.