lunes, 11 de julio de 2016

JOSIP BREKALO: LA GUINDA A LA GENERACIÓN PROMETIDA

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Brekalo (7) es la estrella de una fantástica generación croata | © Getty Images

El funcionamiento de Dinamo, especialmente en las categorías inferiores, constituye un auténtico ejemplo frente al caos institucional reinante en los equipos de la ex Yugoslavia, donde intereses particulares rigen el destino de los jóvenes e incluso confeccionan las listas de las selecciones menores de los distintos países. El modelo “plavi”, conviene remarcar, se encuentra muy favorecido por las posibilidades económicas del gigante de la capital croata, astronómicamente superiores a las de sus perseguidores. Aún así, el trabajo de scouting y el sistema de los distintos escalones de formación hacia una dirección común, un fútbol todo lo similar posible al que practica el primer equipo, sientan las bases del marcado dominio de Dinamo tanto en los campeonatos nacionales como en la presencia de sus jugadores en las selecciones inferiores de Croacia.

El club guarda grandes esperanzas para una generación en especial en los próximos años, la de jugadores nacidos en 1998, el año en el que Croacia alcanzó su mayor éxito con el bronce en el Mundial de Francia. La misma comenzó a destacarse de forma muy precoz. La prensa croata hizo especial eco de la consecución de la prestigiosa Nike Premier Cup ante el AC Milán en Manchester en 2013, y, posteriormente, el doblete de Liga y Copa en categoría cadete con 30 victorias en 30 partidos, 100 goles a favor y 15 en contra. Juntos han disputado un Europeo U17 y un Mundial U17, donde eliminaron a Alemania. 12 jugadores de Dinamo de los 18 seleccionados acudieron al trofeo continental, mientras que 12 de 21 representaron al país balcánico en Chile el año pasado. Diez jugadores del XI que terminó el partido ante Chile en el Mundial pertenecían al mismo club. Un hecho del que es muy díficil encontrar un precedente, pero que tiene justificación en todo lo expuesto anteriormente: un conjunto consolidado con lo mejor del país, absolutamente dominante en las competiciones nacionales y competente con las mejores escuelas a nivel europeo. Las expectativas son altísimas para un grupo que reune calidad en todas las líneas del campo y que cuenta con uno de los mejores jugadores de Europa en su franja de edad, el extremo izquierdo Josip Brekalo.

Josip Brekalo nació el 23 de junio de 1998 en Zagreb. Sus orígenes están en una ciudad muy castigada durante la guerra civil de la ex Yugoslavia, Derventa, al norte de Bosnia y Herzegovina. Su padre Ante jugó en el equipo de la ciudad, pero tras estallar el conflicto, decidió incorporarse como voluntario a las unidades paramilitares croatas entonces activas en la región. Con 8 años el pequeño Josip se incorporó a la escuela formativa de Dinamo. Su velocidad dejaba pasmado a todo aquel que le prestase atención, y es que por la mañana jugaba con Dinamo y por la tarde se incorporaba a los entrenamientos de atletismo. Una disciplina en la que, según su entrenador entonces, también hubiese sido un destacado talento, ya que como explicaba a 24 sata: “Ganaba la carrera contra chicos un año mayores, dejando al segundo a 70 metros”. En el momento de elegir entre sus dos pasiones, Josip no dudó: quería ser futbolista. En su desarrollo se ha presentado como una de las mayores perlas que ha visto Croacia en los últimos años, dominando ante chicos de su edad de una forma similar a como lo hiciese Alen Halilović. Fue máximo goleador de la Nike Premier Cup que dio a conocer a la generación del 98 en el país, ya entonces dejando impresionados a ojeadores del Tottenham y el Arsenal. En 2014, habiendo cumplido los 16 años, firmó su primer contrato profesional con Dinamo, que le presentó como una de las grandes joyas de la cantera que no tardaría en asomar al primer equipo. Vistiendo la camiseta de Croacia ha sido el jugador más destacado en los dos últimos torneos. Fue el tercer jugador con más disparos en la fase de grupos del Mundial U17, y posteriormente parte del 11 ideal del mismo, y su actuación en 1/16, cuando Croacia se impuso por 2-0 a Alemania, resultó especialmente memorable. Tanto es así que Felix Passlack, que se cuenta entre los mayores talentos del país germano, se acercó a felicitarle personalmente tras el encuentro pese a la eliminación. Con el juvenil de Dinamo disputó la pasada UEFA Youth League, siendo una de las piezas claves para que el equipo superara el grupo con Arsenal, Bayern y Olympiakos. Dos de sus goles contribuyeron a las victorias ante los londinenses y bávaros durante la mencionada competición. Pese a superar al Anderlecht en octavos, un fallo administrativo les dejó fuera de medirse en cuartos al Barcelona, en la que hubiera sido una de las grandes pruebas de fuego de su generación.

En la preparación invernal se incorporó al primer equipo de Dinamo, impresionando en los amistos y disputando posteriormente 11 partidos oficiales, en los que ha dejado la sensación de que está preparado para contar con regularidad en el fútbol profesional a sus 18 años recientemente cumplidos. Un momento especialmente emocionante, como no puede ser de otra manera para un chico nacido en Zagreb y criado en la cantera de Dinamo, fue el tanto a Hajduk en Split en la vuelta de las semifinales de Copa. Entonces recibió al espacio en un contragolpe a los 2 minutos de partido y superó con facilidad en el mano a mano al mejor portero del campeonato, el gigante Lovre Kalinić. Era su segunda titularidad consecutiva. Pese a su ilusionante irrupción, su salida parecía decidida ya en marzo, cuando su ténico Zoran Mamić dejó entrever que el jugador y su familia ya habían tomado una decisión. Entre los interesados se encontraban algunos de los mejores equipos de Europa. Arsène Wenger llegó a enviar un emisario de su confianza para seguir las evoluciones de Brekalo, al que el Arsenal sigue desde los 15 años. Incluso se reportó que el Bayern había cerrado su fichaje, y que Dinamo le había ofrecido el mayor contrato que jamás había tenido un chico de su edad en el club. Pero fue el Wolfsburgo quien se llevó el gato al agua, gracias a la intervención de
Jurica Vranješ, ex jugador con experiencia en la Budesliga, ahora agente, y su relación con el director deportivo del club alemán Klaus Allofs. Las cifras resultan imponentes para un jugador de la edad de Brekalo: 7 millones de forma inmediata, 2 en pago aplazado, y un 20% de venta futura. Dinamo había perdido al relevo de Pjaca antes de vender a este.

Brekalo se desempeña en ambos extremos, con más frecuencia en la izquierda, a pierna cambiada. Es un futbolista increíblemente rápido, elegante en la conducción, en la que hace gala de un preciso control de la pelota con ambos pies. Mediante cambios de ritmo, capacidad para parar en seco, recortar, y volver a arrancar en velocidad se presenta como un futbolista cuyo peso individual en el juego es de gran valía. Pese a jugar a pierna cambiada, sale del regate con facilidad y limpiamente hacia ambas direcciones, tanto trazando la diagonal interior como profundizando y buscando línea de fondo, algo que se acentúa cuando juega en la derecha. Es y se sabe imprevisible, y su inteligencia en los amagos con el cuerpo buscan poner al rival en contrapié continuamente. Brekalo es, esencialmente, desborde, pero está lejos de quedarse ahí y responde a un perfil de extremo muy completo. No es un organizador en banda, como suele ocurrir con futbolistas que parten del costado y acaban apareciendo en el medio para llevar el peso creativo, pero sí es un jugador con voluntarioso de apoyar y tocar rápido, y, de ser posible, en vertical. Es rápido con ambos pies, pero también con la cabeza, y está magníficamente dotado para el último pase, ya que cuenta con una privilegiada visión de juego y la frialdad para filtrar la asistencia en el momento justo, tanto en raso como desplazamientos a media distancia o centros al área. Su estatura está en el 1.80, y su constitución es más bien delgada, pero otra de sus virtudes es el uso del cuerpo, cordinado en carrera y capaz de proteger la pelota en estático. A la hora de guardar el cuero no solo hace gala de su habilidad y recursos técnicos, también sabe usar la espalda y la cadera para frenar, girarse con una facilidad pasmosa y volver a correr. Por esta sencillez para moverse en espacios reducidos es muy peligroso en los últimos metros, aunque el rival se ordene muy junto, ya que, o bien fuerza la falta, o bien busca la forma de salir entre dos y tres marcadores. Tanto en la corta como en la media distancia, otra de sus virtudes es su tremendo disparo, con ambos pies, latigazos buscando los ángulos de la portería, o bien definiendo con delicadeza para superar al portero en el mano a mano. Uno de los aspectos a mejorar en su aspiración de tener presencia regular en la Bundesliga será mejorar su desempeño defensivo y sobre todo su regreso para ayudar a su lateral. También la toma de decisiones, ya que, como se ha remarcado anteriormente, es un jugador con la vista en la portería rival y como tal deberá aprender a manejar los tiempos del partido pese a la naturaleza directa de su juego.

Sus ídolos son Alexis Sánchez y Cristiano Ronaldo. De su carácter poco se conoce o se ha filtrado a la prensa, algo comprensible a su edad, pero ante los medios siempre ha mostrado un talante prudente y agradecido a Dinamo por la oportunidad, reseñando la importancia del trabajo en su progresión y el carácter secundario que otorga al lado económico del fútbol. Su prematura partida ha despertado opiniones encontradas. A sus 18 años Dinamo estaba dispuesto a ofrecerle un rol de peso en el primer equipo, continuidad de juego y la oportunidad de sentirse importante. Por otro lado, sus carta de presentación es díficilmente mejorable, y en un campeonato como el alemán podría exhibir sus facultades a un mayor nivel de exigencia. Además, las posibilidades económicas de los clubes occidentales hacían prácticamente imposible retenerle en Zagreb. Su hermano pequeño Filip aún continúa Dinamo.

Croacia comenzará el día 12 de julio su andadura en el Europeo U19 y contará con Brekalo entre sus estrellas. Las bajas del portero
Šemper, el central Benković y el lateral izquierdo Sosa, reclamados por el primer equipo de Dinamo para la clasificatoria europea ante el Vardar macedonio, no han trastocado los planes del seleccionador Ferdo Milin, que tiene como objetivo la clasificación para el próximo Mundial U20 de 2017 superando la fase de grupos.  

sábado, 9 de julio de 2016

ANDRIJA ŽIVKOVIĆ: LA TRISTE DESPEDIDA DEL EXPRESSO DE NIŠ

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Su actuación en el Mundial U20 centró todas las miradas. Foto: Alex Livesey - FIFA/FIFA via Getty Images

Andrija Živković, Danilo Pantić y Nemanja Radonjić. Tres nombres en los que Partizan confiaba basar el juego ofensivo del primer equipo en los años venideros, después de que la destacada generación del 96 demostrase su valía en el prestigioso torneo Gaetano Scirea en 2012, campeonando en el mismo tras superar a equipos como la Lazio en la fase previa, al Inter en cuartos de final, nuevamente a la Lazio en semifinales y por último a la Roma en la final, ganando todos los encuentros mencionados por dos tantos de diferencia. El fantástico trio compartía la misma parcela del campo, las 3 posiciones de tres cuartos, y su rendimiento en las categorías inferiores despertaba los más optimistas pronósticos, señalándoles como talentos destinados a dejar huella a nivel europeo y ser pilares de la selección nacional en un futuro. Mientras que el acierto de estas predicciones lo dirá el tiempo,  el provecho obtenido por el primer equipo de sus más celosamente guardadas perlas no ha sido del todo el esperado.

El primero en dejar el club fue Nemanja Radonjić, el “Cristiano Ronaldo” serbio. Sus problemas de disciplina desde una edad temprana generaron más de un dolor de cabeza: apareció en una concentración con una gorra de Estrella Roja y no se presentó a los entrenamientos del juvenil durante seis meses. Cansados de sus desplantes, culminando con la negativa a firmar contrato profesional, el club decidió dejarle marchar. Desde entonces ha pasado por la Academia Hagi, la Roma Primavera, el Empoli, y por último Čukarički, prácticamente inédito en cada uno de sus destinos. Posteriormente, sería Danilo Panti
ć, un finísimo mediapunta, el que saldría de forma polémica de Partizan. No lo hizo, sin embargo, sin participar con el primer equipo como lo hiciera Radonjić. Pantić, antes de abandonar el club como agente libre para fichar por el Chelsea tras rechazar la renovación, disputó 24 partidos, incluyendo algunos en competición europea, repartidos en dos temporadas. Pese a que no llegó a causar la impresión de que ya estuviera preparado para tener un impacto en el exigente fútbol europeo, priorizó salir del país para firmar por un grande, habiendo pasado posteriormente por el Vitesse en calidad de cedido, con unos minutos bastante escasos sobre el campo.

El caso de Živković, pese a su similar desenlace, ha tenido un desarrollo muy distinto.
El club tuvo que batallar arduamente durante las negociaciones, se mencionaron ya entonces las exigencias de su padre y de su agente como el mayor de los obstáculos, pero firmó su primer contrato profesional en agosto de 2013. Su ascenso en el primer equipo esa misma temporada fue meteórico. Los cuatro tantos en las cuatro primeras jornadas que disputó le señalaban como un jugador que a medio plazo haría olvidar la baja de Lazar Marković ese mismo verano, ambos futbolistas cuyas conducciones sacaban al equipo de la apatía. Su recorrido como profesional hasta el momento deja cerca de 100 partidos, un título de Liga, otro de Copa, y dos presencias en la fase de grupos de la Europa League; es el capitán más joven de la historia del club y también el más precoz debutante en la selección nacional. Pero su etapa en el equipo que le formó ha quedado ensombrecida en su epílogo por la polémica de su contrato, uno de los asuntos más controvertidos del deporte serbio en los últimos años.

Ya el primer contrato sentó las bases para la actual situación. Para asegurarse al joven extremo, Partizan cedió el 15% de sus derechos económicos a su padre, y el 10% a su agente. Posteriormente, amenazados por las deudas y la inminente huelga en el seno de la entidad, Partizan vendió el 50% de los derechos económicos al Apollon, que hace las veces de fondo de inversión de Pini Zahavi, uno de los agentes más poderosos del panorama europeo. En caso de incumplimiento o de rechazar el trapaso al club que el Apollon decidiese (el Benfica, que ofertó 5 millones), Partizan debería pagar una compensación que ascendería a los dos millones y medio, una cifra superior a la que recibió por la venta de sus derechos en el acuerdo inicial. Este catastrófico negocio puso a Partizan entre la espada y la pared el pasado invierno. La entidad estaba dispuesta a asumir la compensación solo si
Živković renovaba, firmando un nuevo contrato libre de terceras partes, con un salario en blanco, que el jugador decidiría, algo inédito hasta la fecha. O bien, convencer al jugador de que aceptase las ofertas que se recibieron por sus servicios, de forma que, al menos se pudiese evitar el desastre. Ni una ni otra fueron encontradas adecuadas por su padre y su agente, los otros protagonistas del lamentable entuerto. Así, éstos comenzaron exponiendo a la prensa que Andrija renovaría, pero que lo haría en julio, como agente libre, y Partizan aún debería de pagar la cantidad prometida al Apollon. Más tarde y en plena guerra abierta con el club, se negaron por completo a esta posibilidad, argumentando que el club veía al chico como una mercancía y que el acuerdo con Zahavi no había contado con su consentimiento. De esta forma, ni sería traspasado en el mercado invernal, ni continuaría en Partizan tras cumplir su contrato. Ex jugadores, compañeros, empleados, directivos, todos apelaban al sentido común de Andrija rogándole que firmase un nuevo contrato o aceptase alguna oferta, pues de lo contrario el club sería incapaz de saldar las deudas y cumplir con sus obligaciones salariales de forma puntual. Por si a la historia le faltaran elementos para el escándalo, la prensa serbia filtró que el padre de Andrija y su agente ya habían diseñado su estrategia para encontrar un nuevo equipo al chico. Así, siempre según las mismas fuentes, y posteriormente otros medios internacionales, se reunieron con numerosas entidades como el Atlético de Madrid, la Real Sociedad, el Sevilla, el Villarreal, el AC Milán, etc, solicitando una cantidad entre 7 y 8 millones como prima de traspaso y que se garantizase a la joven estrella un salario no inferior al millón. La historia tuvo el dramático fin esperado, Partizan se cansó de esperar y apartó al jugador de la concentración invernal, marchándose el mismo entre lágrimas y despedido por un único compañero, Saša Lukić, con quien compartía habitación. Salvo puntuales encuentros con la U21 y la reciente presencia con la selección absoluta, Živković no ha competido desde entonces, entrenándose con el filial Teleoptik, de la tercera división serbia. Esta semana se ha confirmado su trapaso al Benfica, un club con el que se le relaciona desde hace tres años y que, curiosamente, mantiene una estrecha relación con Pini Zahavi.

Para comenzar a describir a Andrija Živković
, oficialmente premio de la Federación al joven más talentoso del país, conviene aludir a la frase que, de forma unánime repiten los que le conocen desde una edad muy temprana: es un talento especial, capaz de decidir un encuentro en una acción aislada, de decantar la balanza por puro peso individual. Nació en Niš, la ciudad que regaló al fútbol europeo al genial Dragan Stojković, el 11 de julio de 1996. Inseparable de la pelota prácticamente desde que aprendió a andar, con solo 3 años empezó a acudir a las actividades del Car Konstantin, un equipo de la ciudad. Su padre veía en él las esperanzas que el destino no le había reservado, ya que su corta carrera en el Radnički Niš finalizó en torno a sus 20 años. Dušan Trbojević, scouting del club blanquinegro y uno de los artifices del éxito de la prestigiosa cantera blanquinegra describe así su primer contacto con el joven extremo: “Lo vi junto a Nedeljko Kostić, director del fútbol base, en un torneo de la región este de Serbia. Tras un par de ocasiones nos decidimos. El chico era imprevisible, su dribling era fantástico, tenía velocidad y explosividad para decidir los encuentros”. Andrija justificó las expectativas vistiendo la camiseta de Partizan en el fútbol base como uno de los pilares de la gran generación del 96, y solo un problema con la visa para entrar a Reino Unido impidió que debutase con la selección absoluta ante Gales de la mano de Siniša Mihajlović, antes de haber jugado con el primer equipo. Ese año acababa de cumplir los 16. A posteriori, formando parte de las inferiores del equipo nacional, se ha confirmado como uno de los mayores futuros capitales del mismo, siendo líder y mejor jugador de la histórica generación campeona del Mundo U20 en Nueva Zelanda, donde se dio a conocer al gran público.

Živković se desempeña con como extremo derecho a pierna cambiada, y puntualmente también en la izquierda e incluso en la parcela central, como segundo punta. Contando con su 1.70 y su constitución ligera, frente al 1.82 de media de altura en Serbia, algo mayor en deportistas profesionales, Andrija ha sabido explotar sus otras virtudes de forma que destacase contra rivales muy superiores en lo físico. Así, se trata de un futbolista vertical, muy veloz, ágil en carrera, eléctrico en sus movimientos y cuya capacidad para acelerar en un muy corto lapso de tiempo le hacen esquivo a las entradas rivales. Su rol ha tenido matices en las distintas posiciones en las que se ha desempeñado, pero su mayor virtud es el desborde y el control de la pelota en velocidad, de forma que mediante conducciones desajuste los sistemas rivales. Normalmente el gesto es interior: arranca abierto en la derecha y traza la diagonal para llegar a la frontal, pero no es extraño verle ganar línea de fondo y buscar el centro, especialmente cuando aparece en la izquierda. Su uso del pie derecho tiene margen de mejora, pero su tacto y habilidad con el izquierdo es realmente brillante. Y pese a todo, su recurso para el dribling suele ser el mismo, atarse la pelota al pie e iniciar al eslalon, y no suele hacer uso de florituras para desharcerse de su marcador. Cuando encara los metros rivales también maneja distintos registros, bien la asociación rápida, devolviendo o profundizando la pared, y sobre todo el disparo, normalmente envíos secos cruzados a los ángulos bajos de la portería. Otro de sus sellos de identidad, es el pase cruzado, puesto que es un gran asistente, eligiendo el mejor momento para dejar a un compañero en ventaja y poniendo el balón templado con rosca, empleando el interior de la bota. Por su precisión se ha encargado de sacar el balón parado en ambos perfiles laterales tanto con las inferiores de Serbia como en Partizan. También asume la ejecución directa del mismo, donde, con mayor frecuencia, suele buscar los ángulos superiores por colocación. Las recepciones suele preferirlas al pie, abierto en banda, pero durante la pasada temporada supo aprovecharse de los envíos en largo de Babović, para, mediante movimientos incisivos a la espalda, hacer daño a defensas adelantadas. Cuando ha jugado en posiciones interiores, algo poco frecuente, suele gozar de libertad, y en ese momento aprovechaba los espacios que el corpulento Škuletić le habilitaba batallando con los centrales. Su rendimiento defensivo, por otro lado, se ha visto notablemente favorecido por el trabajo con técnicos que conceden una gran importancia a la solidaridad colectiva como Veljko Paunović. Uno de los aspectos en los que deberá mejorar es en la toma de decisiones en partidos de alta exigencia, algo que se ha visto evidenciado en los derbis contra Estrella Roja y en los cruciales partidos en Europa esta temporada ante BATE y Augsburgo. El experimentado capitán del equipo, Sa
ša Ilić, le recriminó su precipitación cuando el equipo buscaba el resultado: “No busques solo el disparo, espera, dale la pelota a alguien”. Su regate es virtud, pero también ha sido su perdición cuando se ha esperado otra cosa de él, en ocasiones resultando egoista, e insistiendo tozudamente ante la dificultad de avanzar por dicho medio. Contra el BATE, jugándose la clasificación para la Champions League, desaprovechó dos ocasiones en el mano a mano que no suele fallar, mientras que ante el conjunto alemán, cuando el equipo más le necesitaba para pasar la fase de grupos de la Europa League, resultó expulsado en el min. 80 tras recibir la doble amarilla por manos. Todo esto, y pese que ante el Steaua en un guión difícil decidió el pase, nos permite adivinar una cierta dificultad para manejar contextos de mucha presión, algo comprensible a su edad, pero que deberá corregir en un mundo tan competitivo con el fútbol profesional, donde todo puede cambiar en cuestión de días. Otro aspecto que deberá trabajar en el futuro es la regularidad en su juego. Hasta ahora se ha mostrado como un futbolista de detalles y tramos del partido en los que decanta la balanza, pero tiene potencial para ser mucho más, y a veces, en su apatía, parece apartarse del juego.

Su ídolo es Messi y su equipo favorito el Fútbol Club Barcelona. Ante las comparaciones, declara verse más similar a Robben. Fuera del campo no se le conocen escándalos y ha sido definido por su entrenadores como un chico muy maduro para su edad, dispuesto a escuchar en cada momento sus instrucciones e irgiéndose como un líder silencioso del vestuario. Ha afrontado su suspensión del primer equipo de Partizan entrenando con profesionalidad y manteniendo el respeto por la institución, algo que no puede decirse de las personas encargadas de llevar su carrera. Precisamente ésto le achacan sus detractores, que no haya mantenido una opinión propia y se haya dejado malinfluenciar. El pasado septiembre, muy críticado tras su discreto partido ante el eterno rival, se negó a hablar con los medios de una forma que los mismos calificaron como “arrogante”. Posteriormente se disculparía por el incidente.


Su futura influencia en el equipo nacional parece a corto plazo incierta. El seleccionador Muslin parece decidido a optar por el 3-4-3, y en los extremos jugadores como Kostić, Tadić, Marković o Ljajić parecen partir con ventaja. Una situación similar vive otro de sus compañeros campeón en Nueva Zelanda, Milinković-Savić, al que se le ha comunicado que de momento tienen preferencia otros jugadores.


“Estoy convencido de que los aficionados del Benfica estarán contentos con Živković. Es uno de esos jugadores que te hacen divertirte en un campo de fútbol. Puede decidir un partido en un segundo”. Zoran Milinkovi
ć, su ex técnico, para Record.

sábado, 11 de junio de 2016

MARKO PJACA: ARGUMENTO PRESENTE Y ESPERANZA FUTURA

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Después de años, la afición del Maksimir ha vuelto a ser unánime al corear el nombre de un jugador. (Foto: Reuters).

La relación entre dos clubes de Zagreb, el campeón nacional Dinamo y su vecina Lokomotiva, ha levantado tanta polémica como provechosa ha sido para el primero de los mencionados. El de facto segundo equipo de Dinamo en la primera división croata se encarga de fraguar a los jóvenes talentos (y en numerosas ocasiones recibir los descartes) y prepararles para un futuro regreso al Maksimir. De este vínculo simbiótico Lokomotiva también obtiene beneficio y responde asegurando un trato preferente a Dinamo en cuestión de traspasos. Son frutos de esta política futbolistas como: Šime Vrsaljko, Marcelo Brozović, Andrej Kramarić y nuestro protagonista, Marko Pjaca.

Marko Pjaca nació el 6 de mayo de 1995 en el seno de una familia de deportistas. Su madre, Višnja, fue la segunda clasificada en Judo en Yugoslavia, y posteriormente primera en Croacia. Su padre, Željko, campeón de lucha libre y entrenador de la selección croata en la misma disciplina. A los 8 años el pequeño de los Pjaca comenzó a entrenar en un modesto equipo de las divisiones menores del fútbol nacional, el ZET, donde permaneció un año hasta incorporarse a las categorías inferiores de Dinamo. A los 15 años, sin embargo, regresó a su club de origen donde nuevamente solo se mantuvo un año hasta recalar en otra de las escuelas reconocibles de la capital, la de Lokomotiva. Vistiendo la camiseta blanquiazul bajo la batuta del ex portero internacional yugoslavo Tomislav Ivković, y ya como un habitual en las las selecciones jóvenes de Croacia, tuvo su debut profesional a los 17 años, fue participe de la primera presencia del equipo en una clasificación europea, y tras su brillante curso 2013/2014, arropado por un plantel joven cuyo juego se contaba entre los más atractivos del campeonato, se ganó su regreso a Dinamo. Esta vez nadie albergaba dudas: Pjaca llegaba como uno de los mayores talentos de Croacia, y esta vez lo hacía para quedarse. 

Los éxitos colectivos y premios individuales conseguidos por el joven extremo en el Maksimir confirman que ha estado a la altura de las expectativas: dos dobletes (Liga y Copa) consecutivos,  presencias en la fase de grupos de la Champions League y la Europa League (memorable su actuación y hat-trick ante el Celtic), premio al mejor jugador joven de Croacia en 2015, premios al mejor jugador del campeonato croata en 2015 y 2016, parte del once ideal en ambas campañas, y, la guinda a todo lo anterior, la convocatoria con la selección absoluta para la Eurocopa de Francia. Parece que tras dos felices años, las posibilidades de Dinamo de mantenerle tras el torneo, en el que cuenta con opciones de figurar en el once inicial tras la retirada de Olić, son mínimas.

Pjaca se desempeña mayormente como extremo izquierdo a pierna cambiada, pero puede actuar en la derecha, como mediapunta, e incluso como delantero centro. Ha declarado que prefiere partir de posiciones centradas, pero su frecuencia en las mismas ha sido menor, y es en banda donde ha brillado con luz propia en Croacia. Se trata, en esencia, de un futbolista muy técnico, cuya elegancia y facilidad para solventar situaciones de uno contra uno hacia ambos perfiles le definen como un gran regateador. En esta faceta cuenta con numerosos recursos, tanto si es en carrera como en estático. Pjaca es un apasionado del fútbol sala, y la práctica del mismo durante años avala su preciso control de la pelota en espacios cortos, su facilidad para arrancar, desequilibrar  mediante cambios de ritmo, y la habilidad para esconder la pelota, cambiarla de pie y salir entre  uno o dos rivales. A esto suma unas sobresalientes condiciones atléticas y una gran coordinación en carrera, siendo un jugador veloz, potente y muy díficil de parar en el eslalon, donde suele emplear la bicicleta, que se ha convertido en uno de sus sellos de identidad. Pero Dinamo, en el campeonato croata, es un equipo que basa su juego en la posesión, y cuyos rivales suelen defender en pocos metros y tratan de conceder pocas oportunidades para correr. En este sentido, su adaptación, desde el juego de Lokomotiva, donde contaba con más metros para exhibirse en carrera, a un estilo más pausado como el de Dinamo, ha sido impecable. Pjaca es un futbolista de notable talento asociativo y lectura de juego, no como organizador, sino más bien como dinamizador, ya que mueve con inteligencia y rapidez la pelota en corto, tirando la pared, buscando verticalizar el ataque. Aunque es capaz de ser profundo y ganar la línea de fondo, su tendencia es interior y en esta dirección están enfocados sus movimientos con y sin la pelota, de forma que es habitual que aparezca entre líneas o trace la diagonal tras recibir abierto. En los últimos metros es letal tanto para asistir como para finalizar, haciendo gala de su magnífico disparo, habitualmente golpeos cruzados con el interior. Cuando ha actuado como mediapunta o delantero, normalmente bajo la batuta de Niko Kovač en la selección U21 y posteriormente en la absoluta, ha gozado de libertad de movimientos, y pese a que en este contexto sus recepciones son de espaldas a la portería, se gira con facilidad y permite agilizar el juego en 3/4. Para terminar, conviene reseñar algo en lo que sus técnicos han insistido a la par que sus vistosas características ofensivas: su responsabilidad y compromiso en tareas defensivas, sumando trabajo en ambas mitades del campo.

Su técnico en Dinamo le señala como un ejemplo dentro y fuera del campo. Durante sus inicios y en su corto recorrido profesional Pjaca ha mantenido una  magnífica actitud ante momentos de dificultad. Así, cuando decidió abandonar la escuela formativa de Dinamo para volver a su club de origen, una situación en la que demostró una gran madurez a una edad muy temprana. Posteriormente en su regreso al Maksimir, esta vez en sus primeros compases con el primer equipo, aceptando con deportividad la suplencia pese a haber demostrado más sobre el campo que sus competidores. Y la más reciente, una lesión en la clavícula cuando recuperaba las mejores sensaciones tras un tramo irregular. Su rápida recuperación de la misma sorprendió al cuerpo médico y Pjaca cerró la temporada con 3 goles en las últimas 5 jornadas. De cara a los medios siempre ha antepuesto al colectivo pese a contarse entre las figuras del campeonato, ha mantenido un discurso prudente y respetuoso con el rival, y no se le conocen escándalos fuera del campo. En una época en la que la atención mediática convierte a los chicos prematuramente en estrellas, Pjaca se ha mantenido alejado de los lujos, vive en el mismo apartamento, con su familia, a la que entrega su salario. 

“No se parece a Mandžukić, ni siquiera un poco. Si tuviese que sacarle un parecido sería con Karim Benzema, por su regate y habilidad en el uno contra uno”. Tomislav Ivković, su entrenador en Lokomotiva.

“En el futuro realmente creo que puede jugar en uno de los mejores equipos del mundo, como lo han hecho nuestros Mandžukić, Modrić, Eduardo…Pienso que puede alcanzar ese nivel”.
Zoran Mamić, su entrenador en Dinamo.

“Pjaca ha sido nuestro mejor jugador. Ha verticalizado nuestro juego, justo lo que le pedíamos. Ha demostrado que puede adaptarse a cualquier sistema y creo que hemos ganado con él a un jugador muy importante para Croacia en el futuro” Niko Kovac, tras el tercer partido de Pjaca como internacional absoluto (contra Azerbaiyán, 0-0).